viernes, 5 de octubre de 2012

Nueva campaña de Israel por los refugiados judíos


El ministerio de Relaciones Exteriores Israelí ha lanzado recientemente una campaña internacional en cuyo marco los judíos que fueran expulsados de países árabes cuentan sus historias de deportación y supervivencia. "Yo soy un refugiado", es un llamado a compartir historias personales que ya despertó la polémica.
Esta campaña forma parte de un trabajo que el ministerio viene haciendo desde hace más de dos años y al que ha dado un nuevo impulso el vice canciller Danny Ayalon, hijo de un refugiado de Algeria y la cara visible de una campaña que apunta a promover el reconocimiento y la compensación para los refugiados y sus familias y a instalar el tema en la agenda internacional. El ministerio ha señalado al presentar su campaña que muchísimos judíos fueron expulsados de sus hogares, algunos de ellos huyeron debido al antisemitismo y a la violencia que sufrían en los países árabes a partir del nacimiento del Estado de Israel. El foco principal de la campaña será Facebook, donde los refugiados podrán compartir sus historias, colgar fotos y unirse para reclamar sus derechos.
Desde el momento en que se anunció esta campaña empezaron a salir varias voces críticas, tanto palestinas, israelíes como internacionales. Los líderes palestinos han sido los que han mostrado un mayor enfado puesto que el tema de los refugiados palestinos es uno de los puntos más sensibles del conflicto palestino-israelí. Una de las principales críticas a la campaña de Israel ha sido el hecho que tras años describiendo la inmigración judía a Israel como un acto sionista, ahora se trate como una oleada de refugiados. Para los sionistas Israel es la patria de todos los judíos, su hogar originario y por tanto los judíos que llegan allí llegan a casa. Esto queda reflejado en muchas de las políticas y leyes del estado judío, como por ejemplo en la Ley de Retorno, que trata a todos los judíos que llegan al país como nuevos inmigrantes y no como refugiados.  La política palestina Hanan Ashrawi ha dicho al respecto que "no se puede ser repatriado y refugiado al mismo tiempo".
Además, incluso si las situaciones fuesen equiparables y realmente considerásemos a esos 700-800.000 judíos como refugiados, sus reclamaciones deberían de dirigirse al estado originario de cada uno, y es un asunto totalmente distinto del de los refugiados palestinos, una cosa no compensa la otra. El Ministerio israelí ha argumentado que los judíos perdieron más en propiedades que los palestinos, y que tienen derecho a que seles restituya lo perdido. Cierto, nadie lo niega, pero e o no quita que los palestinos también tengan derecho a que se les compense por sus pérdidas.
La iniciativa de Danny Ayalon, que según él servirá para contrarrestar la "narrativa árabe", ha sido también muy criticada por varias personalidades sionistas de Israel, y se lleva criticando varios años el tema de considerar refugiados a todos esos judíos que llegaron a Israel justo después de 1948 provenientes de países árabes.
Alon Liel (ex-director general del ministerio de Exteriores de Israel) dijo que “definir a los judíos de los países árabes como refugiados es exagerado”. El israelí iraquí, ex-presidente de la Knéset (parlamento israelí])Shlomo Hillelhas declaró: “No considero la partida de judíos de países árabes como la de refugiados. Vinieron aquí porque querían, como sionista”. Otro ex-presidente de la Knéset, Yisrael Yeshayahu, expresó sentimientos similares:“No somos refugiados. Algunos de nosotros vinimos a este país antes de que naciera el Estado. Teníamos aspiraciones mesiánicas”. El ex-miembro de la Knéset Ran Cohen, quien emigró de Irak, comentó una vez: “Vine a instancias del sionismo, debido al atractivo que ejerce este país, y debido a la idea de redención. Nadie me va a definir como refugiado.”
Este intento de vincular los dos movimientos de población es ilógico y también alienta una narrativa cuestionada por muchos israelíes. La expulsión de palestinos y la destrucción de cientos de aldeas en 1948 fue una catástrofe (Nakba) para toda una sociedad, mientras en el caso de los judíos de Medio Oriente, su llegada a Israel correspondía a la razón de ser del Estado sionista.
En las palabras del profesor israelí Yehuda Shenhav, “toda persona razonable” debe reconocer que la analogía es “infundada”: Los refugiados palestinos no querían abandonar Palestina… Los que se fueron no lo hicieron por su propia decisión. Al contrario, los judíos de los países árabes vinieron a este país siguiendo la iniciativa del Estado de Israel y de organizaciones judías. Algunos vinieron por su propia voluntad; otros llegaron contra su voluntad. Algunos vivían confortables y seguros en países árabes; otros sufrieron miedo y opresión.
Hay otros problemas. El profesor australiano (y partidario de Israel) doctor Philip Mendes ha escrito sobre la forma en que “el éxodo judío de Irak y otros países árabes tuvo lugar durante muchas décadas, antes y después el éxodo palestino” y “no existe evidencia de que la dirigencia israelí anticipara un intercambio de población cuando tomaron su dura decisión de impedir el retorno de los refugiados palestinos”. En otras palabras: “los dos éxodos… deben considerarse de forma separada”.
Además, los derechos de una persona no son “anulados” por los de otra persona: los derechos de los judíos al reconocimiento y la compensación de las propiedades perdidas en el mundo árabe son legítimos y están totalmente separados de los derechos de los refugiados palestinos. Sin embargo, de manera reveladora, hay que preguntar a Danny Ayalon y a los grupos de apoyo a Israel si apoyan los plenos derechos de todos los refugiados, judíos y palestinos, y se enfrentarán a tergiversación o silencio.
El vídeo oficial dela campaña es el siguiente:
Dudo que nunca ningún vídeo de presentación de una campaña gubernamental fuese o tratase de ser objetivo, pero con este vídeo desde luego que ni siquiera hicieron un esfuerzo.  Para empezar el uso repetido de la palabra "arab" para referirse tanto a palestinos como a todos los países del Norte de África y Oriente Medio.  Con esa palabra se mete a todos en un mismo grupo y asume erróneamente que todos ellos son más o menos lo mismo y que son los responsables de absorber a los refugiados palestinos, "sus hermanos".
Primero de todo, hay que recalcar que los refugiados, todos, según el derecho internacional tienen derecho a volver a sus hogares, y la absorción en otro país distinto es una opción, pero no la única solución. Que los judíos que llegaron a Israel optasen por ello, si consideramos que son refugiados, no cambia el hecho de que los palestinos sigan teniendo intacto el derecho a volver.
En segundo lugar, que todos esos países compartan ciertas características culturales no es suficiente para considerarlos como un todo y asumir que acogerán a los palestinos sin protestar. ¿Por qué no puede absorberlos Israel? ¿Porque no son sus hermanos? Si de repente Israel decidiese invadir Grecia y hubiese una oleada de refugiados, ¿habría que asumir que los países europeos los absorberíamos y acogeríamos sin problemas? ¿Solo porque compartimos historia y cultura? La realidad es que salvo  en Jordania, en el resto de países de Oriente Medio las condiciones de los refugiados palestinos son bastante malas, e incluso si no lo fuesen, una gran mayoría de ellos lucha por volver a sus hogares y no quieren vivir en otro país, aunque este accediese a integrarlos.
Además, en el vídeo se muestra a Israel como un país ejemplar al aceptar y acoger a miles de refugiados judíos. El estado de Israel fue creado precisamente para ello, para ser hogar de todos los judíos del mundo, en su lugar de origen, y así dar fin a su permanente exilio. Esto no sólo hace que el absorberlos sea parte de la razón de ser de Israel, y por tanto algo lógico y de esperar, sino que técnicamente haría que todos esos judíos no fuesen refugiados sino repatriados.
Otro punto criticable es cuando el Ministro dice que los palestinos que viven en Israel disfrutan de plenos derechos y viven en igualdad respecto al resto de ciudadanos, mientras que los refugiados en otros países árabes tiene derechos limitados en cuanto a nacionalidad, permisos de construcción, etc. Pues bien, los palestinos de Israel no tienen derecho a la nacionalidad israelí puesto que tal cosa no existe, la nacionalidad de Israel es la judía y solo los judíos pueden tenerla, los palestinos solo tienen la ciudadanía. Esto les deja fuera de recibir muchas ayudas estatales para estudiar, financiarse la Universidad, el alojamiento, créditos, pensiones, etc. No sólo eso, tienen los permisos de construcción totalmente limitados. Desde 1948 no se ha creado ningún nuevo pueblo palestino, las licencias para construir les llegan con cuentagotas, hay muchos pueblos palestinos no reconocidos por Israel que no disponen de servicios básicos. Como esto, hay muchos más casos en la vida diaria en la que los derechos de los palestinos-israelíes están limitados, por lo que su situación en Israel no es tan idílica como parece.
Por último, la conclusión del vídeo es que toda la culpa de la situación de los refugiados palestinos la tienen los países "árabes", primero por animarles a marcharse de sus hogares y después por negarse a absorberlos en sus sociedades. Nada se dice del papel de Israel en todo esto. En junio de 1948, cuando ya se habían “limpiado” cientos de aldeas palestinas el alto funcionario del Fondo Nacional Judío, Yosef Weitz, se reunió con el primer ministro de Israel, Ben Gurion, para discutir las recomendaciones del denominado “Comité de Transferencia”. Las cinco proposiciones específicas eran destruir aldeas, impedir que los palestinos cultivaran sus tierras, establecer judíos en algunas de las comunidades vacías, aprobar una legislación relevante y emplear propaganda contra el retorno. Según Weitz, Ben Gurion “aprobó toda la línea”. Este “presente colonial” es lo que el proyecto preferido de Danny Ayalon trata de ocultar y es particularmente irónico al provenir de un hombre que desvergonzadamente promueve la continuación de políticas de ‘judeización’ en el Israel actual.
También se ignora el deseo de los refugiados palestinos de volver a sus hogares, algo a lo que tienen derecho, y de no querer integrarse en países que no son el suyo.
Por último, Israel hace un llamamiento para que se reconozca el derecho a la indemnización por la pérdida de propiedades de 800.000 refugiados judíos, cuando nunca ha reconocido dicho derecho a los refugiados palestinos, cuyas tierras y propiedades están precisamente en territorio israelí.
En fin, no sé muy bien si esta campaña la han sacado para desviar la atención de otros temas, o para restar importancia a la situación de los refugiados palestinos, o para culpar a los países "árabes" de los problemas de los palestinos.Pero sea para lo que sea, es una campaña bastante incoherente e ilógica dentro del gobierno sionista, y sobretodo, muy hipócrita.

Un saludo.

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