viernes, 12 de octubre de 2012

Historias que no llegan a los medios


Aida es un campo de refugiados situado en Belén, y hogar de unos 5000 refugiados, la mitad de ellos niños menores de 18 años. Una de las particularidades de este campo es que el Muro de separación de Israel rodea un lateral completo del mismo. La zona entre el muro y las casas del campo está denominada como “buffer zone” y constantemente controlada por el ejercito israelí, siendo las incursiones de sus jeeps por la noche algo habitual. Al lado del campo hay una base militar de Israel, justo detrás del muro, y tienen una compuerta que abren ocasionalmente cuando quieren entrar a Aida.
En esta imagen se puede ver dicha compuerta, el muro, las torres de control y la base militar, justo al lado del cementerio.
Pues bien, ayer por la tarde, hacia las 5-6 las FDI abrieron esa compuerta, y se asomaron algunos soldados. Varios niños del campo, menores de 10 años todos ellos se acercaron a la puerta y empezaron a echar piedras a los soldados. Cuando digo piedras en realidad me refiero a pedruscos, nada grande ni especialmente peligroso, especialmente en manos de niños de 7-8 años. Durante un rato continuaron con ello, y los soldados se reian, cogian las piedras y se las tiraban de vuelta (sin mayor violencia). Hasta ahí todo estaba más o menos tranquilo. Pero de repente los soldados se metieron dentro de la compuerta, y en cuestión de unos 15 segundos empezaron a echar bombas de sonido (noise bombs) hacia los niños, echaron una y al rato otra. No obstante, los niños se alejaron un poco pero enseguida volvieron a acercarse y siguieron con las piedras. Entonces de repente, se abrió la compuerta de nuevo y salieron más de 20 soldados corriendo detrás delos niños. Estos empezaron a correr cuesta abajo asustados a toda velocidad, y varios de ellos se cayeron en el trayecto. Los soldados les siguieron casi hasta el final de la calle, agarraron violentamente a uno de los que corría y a otro de los que se cayó y se los llevaron arrestados. Los niños tenían 7 y 9 años. Otro de los niños que se cayó corriendo se abrió media cara y sigue en el hospital en estos momentos. A los otros dos niños se los llevaron detrás del muro a un centro de detención, sin avisar a sus familias.
Han soltado a los niños esta mañana, y ninguno parece haber sufrido ningún maltrato serio salvo algunos golpes y patadas. Este es uno de los niños, la foto es de esta mañana cuando ha llegado a casa:
Este tipo de arrestos son muy habituales y en estos momentos hay cientos de niños menores de 16 en cárceles israelíes, muchos de ellos por acciones similares a esta. Un hecho lamentable, afortunadamente los niños ya volvieron y se encuentran bien. Ahora, duda que lleguen a olvidar esta terrible experiencia.

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